lunes, 11 de enero de 2016

Mira que me jode (con perdón) darte la razón, José Luis Zunni

Mira que me jode (me gustaría utilizar un eufemismo pero es la palabra exacta) la afirmación que realiza José Luis Zunni en una de las entradas de su blog: "Más de 40 años fuera de mercado... más de 50 está muerto", refiriéndose a qué sucede cuando te quedas en paro a esas edades.

A mí me pasó. Tras trabajar ininterrumpidamente durante más de 25 años en distintos medios de comunicación (hasta en siete empresas editoriales distintas), y ser profesor en una Universidad privada dando clases de Periodismo, tuve la desgracia de quedarme en paro con 43 años de edad, allá por 2005.

Y sí, pasé más de dos años buscando trabajo hasta debajo de las piedras y maldiciendo mi suerte. Al final, me lié la manta a la cabeza y monté una casa rural en la sierra de Cádiz. Luego se agudizaría la crisis, llegaría el cierre del negocio, el regreso a Madrid y, cuando más desesperado estaba, la fortuna de encontrar a alguien que me valorara por la experiencia que podía ofrecer para darme trabajo. Es el que tengo hoy, el que me devolvió mi dignidad profesional (y gran parte de la personal) e hizo que me convirtiera en un profesional de la comunicación, un escalón más elevado (por la visión de juego que te ofrece) que el que te aporta el de periodista.

"Bienvenido al lado oscuro". Me lo dijeron la primera vez en que mostré mi capacidad para actuar de forma estratégica ante la necesidad de uno de nuestros clientes. Una estrategia que se basa en mostrar y priorizar la información que más puede beneficiar, maquillar o diluir la que pudiera perjudicar, crear distintos mensajes adaptándolos a los distintos receptores de un mismo envío... pero nunca mentir. Parte del secreto está en hacer siempre notas de prensa interesantes, con información relevante que ayude al profesional de los medios al mismo tiempo que le convierte en nuestro aliado, porque él es el altavoz que nos permitirá recalar en los públicos que más nos interesan.

A mí no me cabe duda alguna. Las agencias de comunicación cumplen un propósito clave en la estrategia de una empresa o institución que planee un crecimiento a medio o largo plazo; pretenda posicionar un producto o servicio en el mercado; quiera obtener un reconocimiento de marca o resolver problemas evidentes que permitan o limiten el desarrollo de su negocio. En algunas ocasiones te das cuenta que, a pesar de que lleven años realizando su labor, hay compañías que no tienen claro cuáles son sus mercados, sus aliados naturales, sus debilidades o sus principales fortalezas. Desconocen como explotar sus recursos y sacar el máximo partido a sus capacidades.

Las agencias están para todo eso. Nosotros solemos utilizar el modelo Canvas (la imagen bajo estas líneas),una herramienta de diseño de modelos de negocio integrada por nueve apartados (clientes a los que te diriges o quieres dirigirte; propuestas de valor de la empresa; canales de comercialización; relaciones con clientes; fuentes de ingresos; recursos clave; actividades clave; asociaciones clave, y estructura de costes). Estas nueve claves se distribuyen en casillas sobre una cartulina (ver imagen que acompaña este texto) y vamos interrogando al cliente sobre cada una de ellas, con pausa, utilizando post-it de colores para pegar las respuestas en las casillas respectivas y ver aquellas que coinciden o están vinculadas entre sí. Cuando lo completamos, podemos afirmar que conocemos (o a veces descubrimos su ausencia) el modelo de negocio del cliente, identificamos qué problemas o necesidades tiene, vemos posibles soluciones y determinamos su coste.

Dime qué correo recibes en la carpeta de spam y te diré quién eres

Tengo cinco cuentas de correo, dos profesionales y el resto personales o semiprofesionales que me sirven para distintos propósitos comunicativos. El correo que va directamente a la carpeta de spam de mis cuentas personales no es abrumador, una media de siete mensajes diarios que, entiendo, me llegan gracias a la cesión legal o ilegal de mis datos por parte de alguna empresa de la que soy cliente (saltándose seguramente la Ley Orgánica de Protección de Datos); a través de la visita a alguna página web en la que me pidieron el correo, o por la acción de alguno de esos robots virtuales que van capturando en la Red direcciones de correo electrónico a las que luego poder enviar publicidad directa o indirecta.

En mi caso y por ponerme de ejemplo, los correos en spam que tengo hoy en una de mis cuentas personales son los siguientes: Médicos Sin Fronteras: Ayúdanos a combatir el Ébola; Canal +: R. Madrid vs Barça, disfrútalo por sólo 15€/mes; Euromillones: Hoy bote de 142 millones pueden ser tuyos; Vigilancia eInforma: Ángel, fulanito tiene cambios en el Rating; Svenson: Gratis examen y diagnóstico de tu cabello; Bankimia: Ángel, recibe hasta 30.000€ para lo que tú quieras, y Meetic: Esta semana, tres días de acceso total para que conozcas gente nueva, ¿te atreves?.

Si atendemos a la forma de comunicar y nos vamos al texto (el titular) que han puesto en el asunto de cada uno de estos mensajes, veremos cómo hay quién utiliza la actualidad (MSF lo hace con el ébola) y su gran relevancia mediática para captar la atención de sus destinatarios y conseguir nuevos afiliados y/o más donaciones.

Canal+ no precisa de la novedad y recurre a un clásico, el enfrentamiento deportivo, porque sabe que la contienda (aunque sea incruenta) siempre cosecha seguidores que disfrutan de la derrota del contrario tanto como con la victoria del propio. Decenas de canales temáticos pero el mayor reclamo de la televisión privada sigue siendo el fútbol por el que, además, se suele pagar aparte.

El mensaje de la casa de apuestas (le basta con anunciar que un bote de 142 millones puede ser tuyo) nos tienta con la suerte, el azar que puede convertirte en millonario de la noche a la mañana y cambiar tu vida. El mensaje actúa en el sujeto para incitarle a realizar una compra por impulso. Alea jacta est, sí, pero en este caso en una delegación de loterías online.

Llegamos así a la empresa de informes financieros que nos recuerda cuál es el estado de salud económica de esa persona o los cambios societarios de aquella empresa con el(la) que un día estuvimos a punto de cerrar algún contrato (tengo que volver a entrar para ver si es posible cancelar mi interés y dejar de recibirlos). Es un mensaje de precaución que nos recuerda que antes de firmar hemos de cerciorarnos de lo que rodea a ese trato.

Pasamos a la clínica capilar que reivindica la importancia del cuidado del cabello con el reclamo de una visita gratis. Es curioso comprobar cómo la calvicie, incipiente o plenamente desarrollada, puede preocupar a tantos y hacerles creer (y pagar por ello) que existen soluciones que devolverán la presencia capilar perdida. Sin embargo, el mensaje milagroso atraerá a nuevas remesas de ingenuos.

En plena crisis y sin crédito bancario no es difícil pensar que la casa de préstamos y su oferta de ayudarnos con un crédito de hasta 30.000 euros tendrá quiénes la escuchen, es el mensaje de la necesidad; y el último nos invita a formar durante tres días de una lista de soltería en busca de su media naranja, en esta ocasión estamos ante el mensaje de la ilusión.

En resumen, estos correos spam nos sirven para hacernos una idea de cuáles son los principales argumentos que se utilizan en el mundo del marketing a la hora de hacernos llegar sus mensajes (productos o servicios): salud (una preocupación vital y, en este caso, solidaria en busca de donativos); espectáculo (previo pago y bajo demanda); el dinero (fácil, a través del azar; o desesperado, de manos de prestamistas); información para emprender negocios (con detalles económicos de la actualidad de los bolsillos de tus interlocutores); apariencia física (en pleno siglo XXI sigue importando mucho el cabello, o su ausencia), y el amor (con el mensaje de si no tienes pareja, y además estable, no puedes ser feliz).

No deberías pedir perdón por ser mujer (aunque te lo diga Rafa Nadal)

"Seguimos expandiendo nuestros beneficios para las mujeres, con una nueva política de permisos por maternidad, junto con criopreservación y almacenamiento de óvulos como parte de nuestro extenso apoyo a los tratamientos contra la infertilidad".

Si un día llegamos a nuestra empresa y escuchamos esta frase por la megafonía, podemos llegar a creer que están rodando una película de ciencia-ficción; pero no, nada más alejado de la realidad. Apple es la empresa que ha hecho público este comunicado dirigido a sus empleadas. Las ofrece congelar parte de sus óvulos durante los años más fértiles "para que no tengan que abandonar su carrera profesional durante el periodo más productivo de sus vidas". No sabemos si lo bautizarán como i-Freeze, pero a la marca de la manzana (y a otras que se lo pudieran permitir) quizás le bastaría poner un servicio de guardería localizado en la misma empresa para conciliar la vida laboral y personal de los padres, sobre todo de las madres.

Las mujeres técnicas representan un porcentaje ínfimo. En Google, Twitter y Yahoo! no llegan al 30%, Microsoft sólo tiene un 17% de sus puestos relacionados con la ingeniería ocupado por féminas, y Facebook no da datos al respecto. Como media, las estadísticas hablan de que sólo el 12,42% de los puestos técnicos son para mujeres, cuya mayor representatividad en este tipo de compañías está en los departamentos de marketing, relaciones públicas, comunicación y ventas.

La discriminación por razón de sexo (por no hablar de la desigualdad en los sueldos) en la parte superior del escalafón empresarial parece evidente. Las licenciadas (en todo tipo de carreras) en nuestro país son el 60%; de ellas, entre el 45 y el 50% se incorporan al mundo laboral. Eso sí, cuando hablamos de puestos directivos funcionales las cifras caen hasta el 21% y se seguimos subiendo el escalafón nos encontramos con que a CEO llega un raquítico 5%.

Actualmente, un 37% de las empresas de más de cien empleados en España no cuenta con ninguna mujer en su cúpula directiva. Los problemas en todos estos casos son varios y de distinto signo. El tan explícito techo de cristal se compone de la dificultad de conciliar; las políticas de promoción de las empresas, y las barreras culturales.

Unas limitaciones que, aunque parezcan de otros tiempos y de otros entornos, también nos tocan muy cercanas. Por ejemplo, el caso de Gala León, nombrada capitana del equipo español de la Copa Davis, una profesional contrastada (ex tenista profesional con más de treinta años de bagaje, permaneció durante nueve años consecutivos entre las cien primeras tenistas en el ranking mundial de la WTA, con 33 participaciones en Grand Slam y otros nueve años como entrenadora). Pues bien, a los miembros del equipo (incluido Rafa Nadal) no les parece bien que les entrene una mujer. Ella lo tiene claro: "Soy una profesional de este deporte desde hace más de treinta años. No voy a pedir perdón por ser mujer". ¿Lo tendrá tan claro también la Federación?

Es hora de cambiar este paradigma. Hasta el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE) se ha puesto en el camino correcto haciendo desaparecer (en la sexta revisión) la acepción de "femenino" que lo vinculaba a "débil, endeble". No sólo se trata de una injusticia de carácter sexista sino, e igualmente importante, de un planteamiento estructural y empresarial equivocado que impide que las ideas y acciones de un colectivo claramente preparado converjan y se sumen con las del modelo masculino. Una barrera que va en contra de los intereses de esas compañías, de sus accionistas y sus clientes.

El ascensor sólo sube el segundo piso (sin pasar por el primero)


Recientemente se realizó una acción de comunicación en la que se invitaba a un gran número de administradores de fincas, edificios comerciales y oficinas de Madrid a informarse sobre la posibilidad de convertir sus ascensores en soportes publicitarios obteniendo a cambio unos importantes réditos económicos, pero no hubo muestras de interés suficientes para emprender el proyecto.

Y eso, a pesar de que los ascensores de los grandes centros comerciales y oficinas de algunos rincones del mundo se han convertido en un icono de la imaginación, transformando sus paredes en escenarios asombrosos o divertidos que no dejan indiferentes a nadie. No obstante, la idea no ha calado en nuestro territorio; a pesar del ingenio que mostramos los españoles cuando se trata de llamar la atención con carteles (véase la foto que acompaña este texto y que da título a esta entrada).

Se intenta transgredir, publicitariamente hablando. Se trata de llamar la atención y hay que darle muchas vueltas para lograrlo. Puede parecer novedoso, pero este tipo de "chasis" publicitarios son más comunes de lo que creemos, al menos fuera de nuestras fronteras. En el Metro de Nueva York forran con publicidad a medida las columnas de las estaciones, las barras y superficies de los torniquetes, y hasta las escaleras. En el Metro de Tokyo se ponen dispositivos en los vagones que permiten una interacción con el móvil de los usuarios o transforman los vagones en función de sus promociones publicitarias. En el Metro de Berlín van más allá y se hace publicidad participativa con los usuarios, con premios en directo para los afortunados viajeros del suburbano.

Mientras tanto, la publicidad sigue buscando nuevos espacios, nuevos soportes desde donde captar la atención de sus clientes, las marcas. Ahora le toca a las medias de los jugadores de fútbol españoles y para eso han inventado un dispositivo técnico que a la vez que las sujeta, sirve para "lucir" mensajes publicitarios.

Será la primera vez que una Liga lo utilice de forma masiva en los clubes como herramienta de captación de patrocinio. Hasta el momento, la escuadra que abandera esta iniciativa (seguida por 13 equipos de la Liga BBVA y de 11 de la Liga Adelante) es la del Atlético de Madrid, y será la Liga de Fútbol Profesional la encargada de buscar marcas interesadas en aparecer en este soporte. ¿Tendrán éxito las pantorrillas de los ídolos del balompié como reclamos para las marcas patrocinadoras? El Atleti piensa que sí, pero el Real Madrid y el Barcelona no lo tienen tan claro, no forman parte de la iniciativa.

La imaginación, la sorpresa y la innovación son aliados naturales del mundo publicitario. Se piensa en todo, así que como fuente paralela de ingresos, el artilugio para las medias también se venderá en las tiendas oficiales como parte de las equipaciones de los clubes que forman parte del acuerdo. Hay que ver como reparte juego ese tal "Merchandising" y lo que debe ganar; ¿jugó en el Manchester de central, no?.

`Manténgalos lejos de aquí´ (a los pacientes de ébola)

La profesionalidad y la responsabilidad social de la prensa y de los periodistas, la búsqueda de la verdad, el manejo ético de la información y la generación de una opinión pública libre y responsable vuelven a hacerse evidentes con la noticia de la extensión del virus del ébola.

Desde que estallara el nuevo brote de ébola en África Occidental, en el mes de marzo, el virus ha infectado a más de 6.500 personas (con más de 3.000 muertos, entre ellos los dos cooperantes españoles repatriados), convirtiéndose en la cepa más mortífera sufrida hasta el momento.

La imagen o representación que tiene la mayor parte de la población occidental de una situación así es cinematográfica. Sus referencias son películas como "Estallido", protagonizada por Dustin Hoffman, en la que se narra la historia de cómo una enfermedad sin cura y mortal, el ébola, llega a Estados Unidos a través de un mono infectado en el Zaire. ¿Ciencia-ficción? No tanto; el ébola contagia tanto a animales como a seres humanos; entre el 50% y el 90% de las personas infectadas por el virus del ébola mueren, y lo hacen entre 3 y 21 días después de la aparición de los primeros síntomas. La transmisión se realiza a través de los líquidos corporales, como la sangre, saliva, vómitos, orina, sudor o semen; las hemorragias ocurren en el tubo gastrointestinal por lo que la sangre brota tanto por la boca como por el recto. Así que podemos decir que, definitivamente, el cine no se aleja tanto de la realidad.

De momento, ni la OMS ni el Ministerio de Sanidad español recomiendan que se impongan restricciones a los viajes ni al comercio con los países afectados, pero lo cierto es que la histeria colectiva está latente y habría que prepararse para gestionar una posible crisis. El problema llega de la mano de la irresponsabilidad social comunicativa. En Estados Unidos, Donald Trump tuiteó que traer a los pacientes de ébola al país pone de manifiesto la incompetencia de Obama ("Manténgalos lejos de aquí. Trátelos, al más alto nivel, pero allí. Estados Unidos tiene suficientes problemas", escribió).





En España aún queda por ver cuál será la reacción popular, pero algunos medios de comunicación están haciendo un uso imprudente de sus atribuciones, mezclando en sus noticias el género informativo con el de opinión (personal, mientras no se diga la fuente), e incluyendo comentarios que pueden provocar alarma, miedo e intranquilidad.

Ahora, con la detección del primer caso de ébola en Estados Unidos y una posible pandemia, el papel de los medios se torna aún más importante a la hora de mediar entre las fuentes oficiales (médicas y gubernamentales) y la ciudadanía. Parece de obligada necesidad que los profesionales de los medios de comunicación traten y transmitan de forma impecable la información acerca de la enfermedad y no la conviertan en un ejemplo irresponsable de sensacionalismo.

viernes, 20 de marzo de 2015

Vuelvo a ser un ‘laboral walking dead’

Desde ayer tengo más tiempo libre para dedicarme a mis pasiones (ver cine, series, leer, pasear bajo el sol y otras aficiones menos confesables). ¿El comienzo del puente? Pues no. Me he vuelto a quedar en paro. Sí, hijo. Otra vez. La enésima. Y he pensado… si la última vez que encontré trabajo dejé de escribir en mi blog, quizás lo más lógico sería que lo retomase ahora que he vuelto a engrosar las filas de los sin trabajo, esos “laboral walking dead” que deambulan por las calles/Internet en busca de carne fresca/contrato de trabajo y que normalmente tienen que acostumbrarse a pasar hambre o saciar su apetito con, en el mejor de los casos, breves mordisqueos a los cuerpos (empleos temporales y precarios) que puedan ir apareciendo de vez en cuando.
Ayer aproveché mi primer día como parado para ver en horario diurno una película, “Nightcrawler”, escrita y dirigida (su primera incursión en esta labor) por Dan Gilroy, que tiene como protagonista a Jake Gyllenhaal (el vaquero moreno de “Brokeback Mountain”). Aunque IMDB la cataloga como integrante del género “Crimen-Thriller”, yo la ubico más dentro del género “Periodismo televisivo”. No obstante, elabora un retrato de la calaña moral de algunos trabajadores y empresarios (en este caso del gremio periodístico) y su falta de escrúpulos para mantenerse a flote a ellos mismos o a su empresa, aunque eso signifique utilizar métodos ilegales y amorales. Todo vale para aumentar el share y satisfacer el ansia de morbo de la audiencia, sin importar el precio.

En alguna medida sería una versión negra de la delirante comedia “Primera plana”, dirigida por Billy Wilder y protagonizada por Jack Lemmon y Walter Matthau, en la que se cuenta la fuga de un preso que esperaba su ejecución en el pasillo de la muerte y las maniobras (totalmente reprochables) de encubrimiento que realiza la prensa (un reportero, Lemmon, y su director, Matthau) para sacarle jugo periodístico al asunto.

Pero retomando la peli “Nightcrawler”. Hay un diálogo de su protagonista, también en paro en ese momento de la acción, en el que manifiesta el protocolo que está siguiendo para encontrar una salida a su estado laboral. Ha escrito en un papel qué se le da mejor hacer; cuáles son sus habilidades, sus destrezas, y cuáles sus debilidades, las cosas que se le dan peor. Al final obtienes una guía que te permite hacer dos cosas (en vistas a alcanzar tu objetivo), esto es, o bien desarrollar tus cualidades o mejorar tus carencias. No sé si este ejercicio (tan sencillo pero tan vital) se realiza antes de entrar en la Universidad pero, si no es así, debería formar parte del proceso de selección de estudios superiores. Seguro que serviría para aunar aptitud y vocación, el binomio del éxito profesional.

martes, 12 de abril de 2011

Un periodista menos en el paro

Ya tengo trabajo y, lo digo por los ingenuos, no me lo ha proporcionado mi blog, aunque a él le debo ahorrarme sesiones de psicólogo y un reencuentro agridulce (como no podría ser de otra forma) con el Periodismo. Me ha servido como terapia y espero poder seguir actualizándolo los fines de semana.

En cualquier caso, lo esencial no es encontrar trabajo (lo dice alguien que ha probado el paro en sus propias carnes), es encontrar un espacio vital en el que desarrollarse, ser moderadamente feliz y donde, además, retribuyan económicamente tu esfuerzo. Se pasan demasiadas horas en el trabajo para encima no hacer algo que te guste. Suerte y al toro.